Modernizacion laboral: ingresar al siglo XXI
Todavía están contando los votos de la derrota y echándole la culpa a que "poner una cruz en un casillero era una gran complicación", cuando el kirchnerismo empezó junto con sus hijos ilegítimos -la izquierda- la campana de “la reforma laboral es volver a la esclavitud”. Ya comenzaron con que la jornada laboral será de 13 horas, que las vacaciones serán de 2 días cada 50 años, o que los domingos después del asado y del futbol, habrá que ir a trabajar para que no nos agarre la pereza del lunes. Y podrán escalar más aún!
Para los que creen que trabajar es un concepto esclavista y opresor, cualquier reforma que no sea “trabajar menos y ganar más” es una agresión a los derechos de los trabajadores. Para los que dan trabajo y entienden que sin lucro no hay vacantes que ofrecer y que el mundo está cambiando, la cosa se ve de otra manera. Y es el capital el que haces girar la rueda laboral, no la extinta Unión Soviética o la agónica Cuba. Ni la opulenta Argentina con la que se encontró Perón en 1946 cuando asumió su primer gobierno.
Hace poco conversaba con un joven y le contaba todos los trabajos que se requerían antes de la digitalización. Por cuestiones de tiempos, solo pondré un ejemplo. Antes cuando contratabas un viaje, existía esta cadena de labor: el agente de viaje te atendía, le hacia la reserva al mayorista, que tenía un equipo que se dividía por región (caribe, nacional, etc), que a su vez tenía quien se encargaba de la reserva de la parte aérea y otro de la terrestre, que a su vez generaba ordenes de compra (para cobrar al cliente) y órdenes de pago (para abonar a los proveedores). Cada proveedor tenía a su vez una estructura similar para atender las reservas de las distintas regiones, que a su vez tenían disparidad de valores porque la oferta por hemisferios permite que se generen temporadas altas o bajas inversas, y un revenue manager que manejaba esta variable de acuerdo a la oferta y demanda. Sin que te dirás cuenta, mencioné más de 24 personas involucradas para tu viaje. Hoy todo eso lo pueden hacer 5, y casi todos desde la casa. Eso sí, hubo una empresa que logro digitalizar todos estos procesos. ¿Se entiende que a partir de la revolución industrial el mundo cambio? Entonces, ¿se puede entender que a partir de la digitalización también? ¿Y lo que se viene con la IA?
¿Qué hará el sindicato de camioneros cuando en 10 años las 3/4 partes de los camiones sean sin chofer? ¿Qué hubiera pasado con los “iluminadores” (los que prendían las velas que alumbraban las calles) si hubiera existido un sindicato peronista en la época que llegó el alumbrado publico eléctrico? Ya viste el cambio de los bancarios a partir de la pandemia: si mañana cerraran la mitad de las sucursales, ni se notaría porque digitalizaron (home banking y cajeros automáticos) todo el sistema. Y de hecho, cada día surgen más bancos sin sucursales. Y así y todo, el gremio que mejores aumentos salariales consigue es el bancario. O sea, menos trabajadores pero mejor pagos.
Quizás vos seas muy joven, pero cuando éramos chicos, había un número de teléfono al que llamabas y te daba la hora: es que no había televisión 24hs, ni había celulares que te dieran esa información. Te estoy hablando de los 70’s, no de la época de la independencia donde había un señor que pasaba por las calles gritando que ya era media noche (“las doce a dado el sereno”).
Seguro habrás visto en algún documental en el que había un lechero que pasaba con su carruaje primero y con su camioncito después, dejando la leche en las casas que ponían las botellas vacías en las puertas. Y si te crees que el “delivery” es algo de este tiempo, lamento desilusionarte pero hasta los 60’s, la mayoría de los proveedores de alimentos y bebidas, pasaba por tu casa y te dejaba la mercadería. De todos, el único que “sobrevivió” a la modernización fue el sodero. Algún secreto deben tener!
No hace falta irse a la época de “Matusalén” (como decía la abuela) para entender que se perdieron y se transformaron muchísimos trabajos y actividades. Y si no hubo “reclamos sociales” ante estos cambios es porque en la mayoría eran actividades que los propios dueños realizaban, o que no estaban sindicalizados. Pero el paso del tiempo es imposible frenar e intentar hacerlo es perjudicial para el general de la sociedad.
Entonces, no es nivelar para abajo, quitar derechos o trabajar el doble: es modernizar el sistema para que las nuevas contrataciones sean acordes a intereses mutuos (empleado-empleador) y con la dinámica de los nuevos tiempos. Y el Estado tendrá que poner lo suyo también, porque por cada $1.000 que cobra en mano un empleado actualmente, el empleador saca $1.560 (mas o menos). La carga impositiva sobre el salario es excesiva. Y finalmente, hay que poner fin a la industria del juicio laboral que hace que una PyMe con 10 empleados, pueda quebrar ante el juicio laboral de uno de ellos, dejando a otros 9 en la calle.
Se llama reforma laboral para el siglo XXI y para un país que quiere abandonar una economía informal para incorporar a todos los trabajadores al sistema que le ofrezca mejores condiciones. Porque si todo sigue igual, será como en los últimos 40 años: no crecerá el empleo registrado, y la precarización laboral si lleva a la supresión de derechos. Esos por lo que lucha supuestamente el peronismo y la izquierda y que jamás pudieron solucionar.
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