Los mismos de siempre
Pasan los años, pasan los artistas pero quedan los políticos, para contradecir aquella famosa frase de Enrique Pinti.
Empecé una lista de personajes que tenía de memoria, y me aparecieron estos:
Los Menem empezaron con Carlos allá por 1973 como gobernador de La Rioja, y 52 años después, siguen protagonizando la vida política de los argentinos. Incluso los parientes de su ex esposa Zulema Yoma.
Los Moreau: Leopoldo Raúl Guido Moreau entró en la cámara de diputados por la UCR en diciembre de 1983, y tanto él como su hija Cecilia, ahí siguen, aunque con otro partido.
Juan Carlos Romero arrancó en 1987 como senador por Salta, hasta 1995 donde fue elegido gobernador de su provincia y estuvo hasta el 2007 (4 periodos consecutivos), y desde ahí hasta hoy, es Senador nuevamente pero pasando por distintos partidos para mantenerse, incluso Juntos por el Cambio en el 2015.
Los Kirchner: Aunque no lo sabíamos en Buenos Aires, Néstor ganó su primera elecciones que fue a intendente de Rio Gallegos en 1987, y 4 años después la gobernación de la provincia. Logro ser presidente, y el apellido seguía con poder en Santa Cruz a través de su hermana Alicia y otros familiares. Treinta y ocho años después, el apellido Kirchner sigue en la política nacional, aunque la viuda esté presa por corrupta, y el principito haya sido mejor jugando a la play que como dirigente.
Taiana: muy por debajo de los reflectores, pero Jorge Alberto Taiana empezó como médico de Evita, para luego ser el de Perón y ministro de Educación de Cámpora y del Pocho hasta que Isabelita lo destronó, a él y a su hijo, el Jorge Enrique Taiana que conocemos y que se presenta como candidato a diputado, intentando ocultar su pasado montonero, y de toda una vida viviendo del estado. Como su esposa, que fuera directora de Télam. Y por cierto, su hijo Francisco, de apenas 32 años, ya fue funcionario en el gobierno de Alberto.
Podríamos hablar de los Juárez en Santiago del Estero, o como Zamora y su esposa hicieron lo mismo. Gildo Insfrán en Formosa, y sus 40 años de mandato y puede seguir. Los hermanos Rodríguez Saa en San Luis pasándose la gobernación como una posta, hasta que el milagro de las elecciones 2023 les rompieron… el calendario. Podemos hablar de los Puerta o los Rovira en Misiones, que desde el frente o desde la sombra, manejan todo y cada cosa que se haga en la provincia. El caudillismo de De La Sota en Córdoba, padre putativo de Scharetti, que a su vez parió a Llaryora que hace creer que se cruza ahora con la hija del caudillo, Natalia de la Sota, que decidió sacar parte de la herencia que le dejó papá, y pagar una costosa campaña para que el apellido vuelva a la primera plana en la provincia.
Después propuse en mis redes a la comunidad que hemos formado, me indiquen nombres, y me aportaron muchos más como: Los Cafiero (cuatro generaciones), los Saadi en Catamarca, los Sapag en Neuquén, los Cresto en Entre Ríos, , Alperovich y sus 3 mandatos como gobernador de Tucumán y luego senador, Pinedo (vienen de 4 generaciones con cargos en el Estado), Gioja en San Juan, los hermanos Félix en Mendoza, los mellizos Orellana en Tucumán que se viene pasando la intendencia de Famaillá por años, y la lista no terminaba y seguía recibiendo nombres de PURA CASTA política del interior.
A todos los que me aportaron información, muchas gracias: espero haber incluido en esta editorial sus aportes.
En un momento, un seguidor abrió la puerta del averno: la casta sindical y su dinastía! Los Moyano (la familia completa), los Daher (hermanos y familia), los Recalde (padre abogado de la CGT, hijo presidente de Aerolíneas Argentinas y Senador), los Santa María (padre e hijo del sindicato de porteros), Barrionuevo, su hija Sandra y su cuñado Dante Caamaño, Amadeo Genta y su hijo Emiliano en los municipales, Omar y Sebastián Maturano de la ferroviaria, Carlos Acuña y su hijo Carlos Roberto en el sindicato de estaciones de servicio, Julio Piumato y su hijo Andrés en los judiciales, y la lista sigue, como siguen todos colgados de los aportes de los contribuyentes.
No importa la edad que tengas: somos muchos los que desde que nacimos ,venimos escuchando los mismos apellidos en la política, en el sindicalismo, en los organismos, y casi casi, hasta en la AFA (Asociación Argentina de Futbol). Cuando no hay alternancia no hay democracia, ni superación, ni adaptación a los cambios que cada generación trae debajo del brazo. Cuando son los mismos de siempre, es que habrá muchos que no estarán jamás. El que aferra su protagonismo a una causa, es que está disfrutando de privilegios que no quiere perder, porque hasta la tarea más noble, genera desgaste y cansancio. O podemos pensar más a fondo: está tan sucios que saben que si pierden su cuota de poder podrían terminar en eso de “igualdad ante la ley” y acabar tras las rejas.
Los mismos que despotrican contra los sistemas monárquicos o la aristocracia, son los que pretenden permanecer en el poder en forma vitalicia. Siempre argumentarán que “son los votantes/las bases” quienes los eligen para que sigan, cuando todos sabemos que nada es más oscuro que una elección sindical, o que una interna partidaria.
Por el bien de las generaciones que vengan, por ese país que queremos que vuelva a ser grande y próspero, es hora jubilemos a quienes no le han dado más que gastos y piedras al camino de progreso de nuestra Nación. Esa que solo podrá ser grande, sin los mismos de siempre.
Mariano Iglesias
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