Roma no se incendia: la crisis electoral de los K
Tenes la sensación que todo está por explotar? Te entiendo, pero te voy a explicar porque.
Ahora sí se vienen las elecciones que importan al futuro del país, las del 26 de octubre y ahí vamos a elegir cómo queda conformada la cámara de Diputados y Senadores nacionales. Si: esos señores que ganan millones, que tienen más asesores que Elon Musk (pero que les pagas vos), que viajan gratis por Aerolíneas Argentinas, y que pueden tener causas judiciales o antecedentes, pero como no aprobaron ficha limpia, pueden ser candidatos igual. Esos que a la hora de la jura, en vez de hacerlo por Dios, la Patria y la constitución, lo hacen por Pinky y Cerebro, el cuento de los 30 mil trapitos, las branquias de tiburón, delfín y mojarrita, o incluso, en defensa de ex mandataria condenada, o de grupos terroristas de medio oriente. Bueno, esos, ya me entendiste.
Esta gente forma parte de un club de privilegiados que parece que se tiran con de todo, pero que saben cuidarse muy bien entre ellos. Por eso, un personaje como el senador Mayans está ahí hace más de 20 años, o tipos como Leopoldo Moreau desde 1983, o es el refugio de algunos que entre el poder legislativo y el ejecutivo, pasan la vida sin haber tenido ni un parripollo o una despensa. Pero, cuando llegan las elecciones, dejan de cenar juntos en el restaurante Casablanca frente al Congreso, y encarnizan una batalla por la continuidad de sus mandatos, plataforma además para las presidenciales.
Ahí estamos en este momento: donde las hienas se muestran los dientes y todos escuchamos sus desconcertantes chillidos.
Si no fuera porque los medios son parte y viven de lo que este negocio de la política genera, quizás no sufriríamos tanto sus luchas intestinas, pero estamos 24 horas al día escuchando los mensajes amplificados por los medios. Y con discursos de “se viene el apocalipsis” nos tienen a clonazepam hasta que pasan las elecciones.
Pero sabes quienes están realmente nerviosos y trabajando día y noche para que volviéndote loco le resuelvas sus problemas?: los kirchneristas y/o peronistas o como se hagan llamar. Porque cambian de nombre pero jamás de prostíbulo.
En estas elecciones se renuevan 127 diputados (la mitad de la cámara) y 24 senadores (un tercio). Sabes quien esta más jugado? Si, los kukas que de los 52 diputados que tienen, renuevan 46 y de los 24 senadores que se renuevan, 16 son K con distintos nombres. O sea, incluso ganando, los K pueden perder número que hoy tienen en el congreso. Ahora entendés porque andan gritando que Roma se prende fuego?
Siempre van a tener fósforo, pero depende de vos, quitarles de la mano el bidón de gasolina.
Mariano Iglesias
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